LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA
1. INTRODUCCIÓN
En sentido
general, habría que decir, que la velocidad es una de las cualidades físicas
más determinantes del rendimiento deportivo, estando presente de alguna forma
en todas las manifestaciones de la actividad física: correr, saltar, lanzar,
levantar, golpear, interceptar, atacar…
Álvarez del
Villar (1984) define las cualidades físicas como “los factores que determinan
la condición física de un individuo y que lo orientan o clasifican para la
realización de una determinada actividad física y posibilidad mediante el
entrenamiento que un sujeto desarrolle al máximo su potencial físico”.
Hay que decir que
todas las condiciones motrices actúan como sumandos de un todo integral que es
el sujeto, y que se manifiestan en su totalidad en cualquier movimiento
físico-deportivo, con la importancia que en cada momento de su período
evolutivo pudieran tener y dependiendo de las características específicas de la
actividad que realicen.
Son pues, las
cualidades físicas básicas aquellas predisposiciones fisiológicas innatas en el
individuo susceptibles de medida y mejora, que permiten el movimiento y el tono
postural. Son por tanto, aquellas en que el entrenamiento y el aprendizaje van
a influir de manera decisiva, mejorando las condiciones heredadas en todo su
potencial.
2. LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD
FÍSICA BÁSICA
Es importante e imprescindible contextualizar el término velocidad y los
conceptos que se asocian al mismo, como rapidez, frecuencia, etc, los cuales
pasaremos a definir a continuación, a la vez que los relacionaremos con el
resto de las capacidades físicas .
3.1 Aproximación conceptual
|
En un
sentido general, velocidad es la capacidad de hacer uno o
varios movimientos en el menor tiempo posible. O también el tiempo que se tarda
en cubrir una distancia cuya intensidad está en función del espacio a recorrer.
El concepto
físico conocido de velocidad, como “la distancia que se recorre en la unidad de
tiempo” o “el tiempo que se tarda en recorrer una distancia”, no encaja de
forma total en el contexto deportivo, tal y como entendemos esta cualidad
cuando nos referimos a ella. Porque en el deporte hay otras muchas acciones que
precisan realizarse velozmente, sin tener que ser necesariamente la carrera o
el desplazamiento.
Esta ecuación se
refiere a la velocidad de traslación, y es igual al producto de la amplitud por
la frecuencia:
V
= amplitud x frecuencia.
Dos de los
factores más importantes para su desarrollo por el entrenamiento de esta
cualidad. Pero es necesario extender este simple concepto físico al amplio
marco de la actividad física y deportiva, donde la forma de manifestarse la
cualidad velocidad se amplía de forma considerable.
La velocidad, dentro
del contexto deportivo, puede tener significados diferentes, uno de los
cuales es el de la velocidad instantánea, como al despegar en un salto, o al
soltar el artefacto en un lanzamiento; otro significado es el de la velocidad
media a lo largo de una carrera de 100 metros o durante una carrera de maratón;
cuando se habla de la velocidad a la que se juega un partido de tenis, de
fútbol, etc.
Siendo la
velocidad la máxima expresión, de las
conductas motrices, la búsqueda y diseño de los ejercicios, y situaciones y
tareas, deberá garantizar el acercamiento entre el rendimiento esperado y el
real. No solo dependerá de los factores hereditarios (imprescindibles, pero no
suficientes), ni del desarrollo aislado de los pre-requisitos informacionales
y/o bioenergéticos, para elevar el rendimiento, será imprescindible elevar las
prestaciones de las diversas manifestaciones de velocidad requeridas por cada
especialidad deportiva.
De todos es
sabido la importancia que tiene el factor velocidad en el deporte, no sólo en
cuanto a la velocidad de traslación sino también a la velocidad de reacción,
velocidad en el golpeo, velocidad en el
lanzamiento, velocidad de decisión, velocidad mental, etc. La rapidez de
ejecución de un movimiento posee una estrecha relación con la velocidad y
contracción de cada fibra muscular o grupos musculares interesados en una tarea
deportiva.
La velocidad es
la capacidad física que permite realizar uno o más movimientos o recorrer un
espacio en el menor tiempo posible. Esta acción se puede producir de forma
cíclica o acíclica, y con una parte de nuestro cuerpo o con toda nuestra masa.
Lo que es
evidente es que la velocidad es un fenómeno uniforme y que se manifiesta de una
sola manera el hecho en sí de que cualquier acción o movimiento, ya sea con
desplazamiento o sin él, se lleve a cabo en el menor tiempo posible.
Vamos a exponer
algunas definiciones de autores que han investigado sobre el desarrollo de la
cualidad velocidad. En ellas
observaremos como partiendo de aspectos generales algunos van llegando a
conceptualizar aspectos específicos que nos informan de las múltiples
acepciones del concepto.
Desde el punto de
vista deportivo la Velocidad representa la capacidad de un sujeto para realizar
acciones motoras en un mínimo de tiempo y con el máximo de eficacia.
Harre (1987) la define como la capacidad que
se manifiesta por completo en aquellas acciones motrices donde el rendimiento
máximo no quede limitado por el cansancio.
Hahn, E. (1988) “la velocidad es la capacidad
del ser humano de realizar acciones motrices con máxima intensidad y dentro de
las circunstancias en un tiempo mínimo: presuponiendo que la tarea sea corta de
duración y de que no se produzca cansancio”.
Bravo, J. (1985) hace una distinción entre
movimiento cíclico y acíclico, considerado
de máximo interés. “Se entiende por movimiento cíclico la actividad motora
caracterizada por una serie de gestos iguales, que se repiten sucesivamente
(ejemplos: carreras, marcha, natación, ciclismo, remo, esquí de fondo…).
Harre/Hauptmann, (1987) La velocidad es una
capacidad psicofísica que sólo se “manifiesta por completo en aquellas acciones
motrices donde el rendimiento máximo no quede limitado por el cansancio”.
Grosser (1991) La velocidad en el deporte se
define como la capacidad de conseguir, en base a procesos cognoscitivos, máxima
fuerza volitiva y funcionalidad del sistema neuromuscular, una rapidez máxima
de reacción y de movimiento en determinadas condiciones establecidas..
Es generalmente
aceptada la diferencia entre velocidad y
rapidez. En la primera entra en juego el factor tiempo, mientras que en la
segunda el factor principal a considerar es la intensidad y aceleración de los
movimientos.
Los términos
rapidez, aceleración y velocidad explican, genéricamente, la facultad de
ejecutar actos motores en un tiempo mínimo y sin fatiga.
Eventualmente
entre las cualidades físicas de base puede encontrar sitio la “rapidez”,
entendida y definida como aquella característica que permite mover rápidamente,
libres de sobrecarga, uno o más elementos del cuerpo.
Para Manso,
Navarro y Caballero (1998) la rapidez engloba a todas aquellas acciones
aisladas que están constituidas por un solo movimiento, mientras que cuando se
trata de encadenar movimientos dentro de una acción deportiva hablaremos de
velocidad.
Pero también en
la valoración de esta última se corre el riesgo de quedar sólo como una
abstracción de escaso valor, como en el caso de que sea elevada la carga y alta
la velocidad que a ella se quiere imprimir, como, por ejemplo, en la salida de
un ciclista de velocidad en pista, o la de un sprinter en el atletismo. En
ambos casos la velocidad de su desplazamiento será siempre en función de la
fuerza y de la brevedad de su transformación, pues será el dinamismo de esta
última el que determine la rapidez de los movimientos y por tanto su
frecuencia. De poco valor será, en efecto, el registro de la rapidez del
movimiento medido en el vacío, pues no será este el que asegure una alta
frecuencia cuando los dos especialistas deban acelerar el peso de su cuerpo,
sino más bien la capacidad de expresar altos picos de fuerza en tiempos breves
y cada vez más cortos. (Vittori, 1972).
Para algunos
autores como García Manso, Navarro, Caballero y Martín Acero, la Velocidad es
una cualidad híbrida que se encuentra condicionada por todas las demás
cualidades condicionales (fuerza, resistencia y movilidad), y en ocasiones,
como en los deportes de oposición-cooperación, por la técnica y la toma de
decisión. Tan solo en alguna de las partes de los movimientos rápidos, los
tiempos de reacción, éstas no se ven afectadas por la fuerza, resistencia o
técnica de ejecución.
Incluso la
velocidad de carrera depende de la capacidad de organización y regulación del
movimiento de un modo cíclico, es decir que, dependiendo de la tensión muscular
creada en cada contracción y su concatenación vemos que es una capacidad
coordinativa y, observando, de este modo, el fenómeno del sprint responde a
procesos neurofisiológicos complejos, del progreso de la fuerza muscular
dependerá la evolución de la velocidad de carrera, teniéndonos que plantear de
un modo metodológico la construcción general del deportista y la construcción
específica según el modelo de las distintas expresiones de la fuerza requeridas
en, la carrera de velocidad, o en la especialidad deportiva, vigilando el
correcto desarrollo de todas y el equilibrio entre ellas.
También la velocidad está muy
relacionada con la amplitud de movimiento, dependiendo incluso de ésta. Si la elasticidad, la capacidad de
estiramiento y la capacidad de relajación son insuficientes, se produce una reducción de la amplitud gestual (Harre, 1976) y un
deterioro de la cooperación neuro-muscular y de la coordinación ya que los
músculos que trabajan (agonistas) deben superar una fuerte resistencia de los antagonistas
durante el desarrollo de la acción deportiva. Los movimientos son atemperados
por roces internos y el tono muscular elevado necesita no sólo un aumento del
gasto energético, lo que sería ineficaz, sino que también provoca en poco
tiempo una reducción sensible de la velocidad.
Un
correcto entrenamiento de la flexibilidad conseguiría el restablecimiento de la
amplitud fisiológica máxima del movimiento, sin embargo la hipermovilidad
podría conducir a una reducción de la rigidez de los componentes elásticos y
ser negativa para el rendimiento de la velocidad.
CONSIDERACIONES TEORICAS SOBRE LA VELOCIDAD
Veremos y analizaremos a continuación los factores de los que depende la
velocidad, tanto a nivel general, como atendiendo a cada una de las posibles
manifestaciones de la misma
También será importante el conocimiento de las distintas fases por las
que pasa una prueba de velocidad, de esta forma se podrán realizar y diseñar
tareas encaminadas a una fase u otra, y por tanto, al aumento de la velocidad.
3.2 Factores de los que depende
la velocidad en general
De forma general
los factores de los que depende la velocidad son:
§ El tipo de fibra
muscular predominante: la fibra blanca tiene una mayor velocidad que la roja.
§ La viscosidad
interfibrilar: la velocidad de contracción del músculo disminuye al aumentar la
viscosidad.
§ El grado de
estiramiento inicial del músculo: la velocidad es máxima cuando al iniciar la
contracción el músculo presenta una longitud del 88% de su elongación máxima.
§ La velocidad de
transmisión de los impulsos nerviosos y de la elaboración de la respuesta.
3.3 Factores de los que depende
cada manifestación de la velocidad
De forma más específica y atendiendo a cada una de las diferentes
manifestaciones de la velocidad podemos analizar los siguientes factores de los
que dependen:
3.3.1 Los factores de los que depende la velocidad de desplazamiento
§ Frecuencia y
longitud de pasos.
§ Fuerza de los
músculos extensores de los miembros inferiores y del tronco.
§ Edad y sexo: en los
hombres aumenta con la edad hasta los 20 años aproximadamente.
§ Medidas
antropométricas: mejora con la medida de los miembros inferiores.
§ Coordinación entre
músculos agonistas y antagonistas.
§ La movilidad
articular y la elasticidad muscular.
3.3.2 Los factores de los que depende la velocidad de contracción
§ Dirección del
movimiento: ya que los movimientos son
más rápidos en una dirección más que en otras.. El brazo por ejemplo es más
rápido en su movimiento hacia delante que hacia atrás.
§ Miembro utilizado:
el brazo es más rápido que la pierna.
§ Edad: aumenta la
velocidad de contracción de los 8 a los 12 años.
§ Sexo: la velocidad
acíclica es mucho mejor en los hombres debido mayoritariamente a la mejor
relación de la fuerza muscular.
3.3.3 Los factores de los que depende la velocidad de reacción
§ La intensidad y la
duración del estímulo: los estímulos más largos e intensos provocan velocidades
de reacción más rápidas
§ El tipo de estímulo:
los auditivos y táctiles provocan velocidades de reacción más rápidas que los
visuales.
§ El número de
receptores estimulados: a mayor número de receptores estimulados mayor
velocidad de reacción provocada
§ La capacidad de
concentración y nivel de atención.
3.4 Factores de los que depende
la Velocidad según la bibliografía actual
Podríamos
clasificarlos como hacen algunos autores
actuales (Acero, Manso, Caballero y Navarro):
-
Factores musculares
-
Factores nerviosos
-
Factores energéticos
-
Factores físicos
-
Factores técnicos
-
Factores biomecánicos
-
Factores personales
-
Factores ambientales
-
Factores psicológicos
3.4.1 Factores Musculares
Es un factor
predominante dentro de la velocidad.
Hay que tener en
cuenta:
1.
Tono muscular
2.
Viscosidad intramuscular
3.
Amplitud de movimiento (sobre todo en su parte muscular: elasticidad del músculo)
4.
Masa muscular
5.
Vía por la que se obtiene la
energía, muy relacionado con el anterior. Las
fibras tipo II pueden aprovechar la energía fosfogenolítica.
6.
Número de enzimas
glucolíticas que tenga ese individuo.
7.
Estructura de la fibra
muscular: zonal (contracción tónica) o fibrilar
(rápida de alto gasto energético y gran fatiga)
8.
Tipo de fibra muscular: tenemos dos tipos, fibras blancas y rojas (claras
y oscuras). Uno de los aspectos más interesantes en relación al estudio
de las fibras musculares constituyen las
llamadas fibras claras y oscuras. Su importancia es debida a que en
torno a este elemento estructural de la fibra muscular se determine o pueda
determinar el rendimiento del sujeto en el sentido de ser un tipo de tendencia
a la velocidad o a la resistencia.
Se descubrió que existían fibra musculares oscuras y rojas.
Según Ranvier presentan una mayor cantidad de núcleos y de sarcoplasma y que
son capaces de trabajo prolongado, pero efectuado de manera lenta. Las fibras
pálidas o blancas eran, en cambio, de contracción rápida, siendo incapaces
de realizar un trabajo prolongado. A las fibras rojas, resistentes pero lentas,
se las llama también tónicas, mientras que a las pálidas se les llama fásicas.
3.4.2 Factores Nerviosos
Desde el punto de
vista nervioso la velocidad va a depender de factores como:
1.- Velocidad de conducción del estímulo
(difícilmente influenciable). La velocidad de transmisión es proporcional al
grosor del nervio por el que está viajando.
2.- Procesos
de regulación y control neuromuscular.
-
Coordinación segmentaria: muy
relacionado con la evolución de la técnica deportiva.
-
Relajación segmentaria: sacar el
máximo provecho a la contracción del agonista.
3.- Motivación
o automotivación. Incide directamente en los factores nerviosos. Con gran
motivación se aumenta la activación… que se traduce en una mejora de la
velocidad.
4.- El valor funcional del
encéfalo y de la médula. Es otro
factor que tiene estrecha relación con la velocidad, según Morehouse. Para que
se realice la contracción han de transcurrir una serie de acontecimientos que
comienzan con la creación del impulso en los receptores periféricos o en la
corteza cerebral y termina en el acortamiento de un mayor o menor número de
fibras, de acuerdo con la intensidad del estímulo, que conducirá al
desplazamiento de la articulaciones, provocando el movimiento
El que un músculo sea de contracción rápida o de
contracción lenta va a depender, sobre todo, del tipo de neuronas que lo
enervan, habiéndose observado que los músculos inervados por motoneuronas
tónicas son de más lenta contracción que los inervados por motoneuronas
fásicas. Por lo tanto, la velocidad de contracción de un músculo va a depender
más de la inervación motora que de su naturaleza muscular.
3.4.3 Factores Energéticos
Los trabajos de
velocidad requieren, en cuanto a las vías energéticas, unos índices máximos del
flujo energético por unidad de tiempo, sólo es posible mediante la degradación
preferencial de los depósitos de fosfato (ATP y CP, proceso anaeróbico
alactácido), y, ya con algunas limitaciones, la degradación anaeróbica de glucosa
(proceso anaeróbico-lactácido); esos trabajos sólo pueden mantenerse durante un
tiempo limitado.
Otros autores
clasifican los factores de los que depende la velocidad atendiendo a criterios
físicos, técnicos, personales, ambientales o fisiológicos.
3.4.4 Factores Físicos
Son capacidades
generales fáciles de variar con el entrenamiento, como la resistencia, la
flexibilidad, la fuerza o la coordinación.
3.4.5 Factores Técnicos
Son ya
capacidades específicas que se conseguirán con el entrenamiento. Entre ellas
podemos destacar
q la amplitud de la zancada, ya que, cuanto más amplia sea,
mayor es el desplazamiento y, por tanto, la velocidad. Ésta depende a su vez
de:
-
Poder de impulsión o “detente”.
(Al impulso se le ha denominado como un “modo muy particular de poner en juego
la actividad muscular, que implica a la vez noción de fuerza muscular y rapidez
de contracción, lo cual podría resumirse como una puesta en juego instantánea
del máximo poder muscular en el mínimo tiempo”.) (Suaudeau).
-
Longitud de las palancas (el
acortamiento y aumento de grosor de la fibra muscular aumenta su fuerza, pero
la disminuye en velocidad).
-
La flexibilidad (elasticidad
muscular y movilidad articulada).
q la frecuencia de la zancada, ya que cuanto más zancadas
se den en una fracción de tiempo, mayor será la velocidad. La cual depende:
-
de la fuerza
-
de la flexibilidad
-
del dominio de la técnica
q La resistencia a la velocidad o capacidad de mantener la
máxima velocidad durante el mayor tiempo posible.
q el automatismo, que permite realizar todos los
movimientos sin tener que pensar en ellos.
-
La frecuencia o velocidad de
movimientos segmentaria.
3.4.6 Factores biomecánicos
3.4.7 Factores personales
Destacamos factores como la edad o el sexo
3.4.8 Factores ambientales
También
denominados circunstanciales, como la temperatura o las condiciones de la pista
donde se realice la carrera.
3.5 Fases de un prueba de
velocidad
En una carrera de
velocidad se distinguen cuatro fases:
1. Fase de reacción, que es el tiempo
que transcurre entre la señal de partida y la puesta en marcha.
2. Fase de aceleración, en la que se aumenta progresivamente la
velocidad.
3. Fase de máxima velocidad, en la que se alcanza la mayor velocidad
posible.
4. Fase de mantenimiento de la
velocidad, en la cual se trata de
mantener el ritmo máximo de carrera durante el mayor tiempo posible.
4 TIPOS O FORMAS DE
MANIFESTARSE LA VELOCIDAD
Según Martín Acero (1996) los actos motóricos rápidos se pueden
categorizar según los siguientes criterios:
v Cantidad de
manifestaciones de la velocidad:
§ Elemental: una sola
§ Integral: más de una
v Cantidad de
elementos corporales implicados:
§ Segmentaria
§ Global
v Cantidad de
movimientos realizados:
§ Acíclica
§ Cíclica
v Según las
condiciones ambientales:
§ Simple: condiciones
conocidas y estables, emitiendo respuestas conocidas (situaciones cerradas)
§ Compleja:
condiciones cambiantes con estímulos no esperados y respuestas no programadas
(tarea abiertas)
De
forma tradicional y más generalizada podríamos clasificar los tipos de
velocidad en:
o Velocidad de
reacción: que marca el tiempo que transcurre desde que
recibimos una señal o un estímulo hasta que iniciamos el movimiento
o Velocidad de
contracción: “es la capacidad de la fibra muscular de contraerse y relajarse en
el menor tiempo posible” lo cual condicionará el ritmo o intensidad máxima de
realización de un movimiento determinado.
o Velocidad de
desplazamiento: es “la capacidad de recorrer una distancia corta en el menor
tiempo posible”. Se basa en el concepto físico de la velocidad y se expresa en
m/s o Km/h. Es la capacidad que permite recorrer un distancia en el menor
tiempo posible.
o Velocidad mental. Es
el tiempo que tarda un individuo en dar una respuesta motriz ante un problema
planteado. (no considerada por los autores “Tradicionalistas” (Novedad en la
clasificación)).
4.1 Manifestaciones de la velocidad
Pero veamos y
analicemos una de las clasificaciones más actuales sobre las posibles
manifestaciones de la velocidad según Martín Acero (1996), quien diferencia las
mismas en elementales e integrales.
4.1.1 Elementales
4.1.1.1 Velocidad o tiempo de reacción
Es el tiempo que
transcurre desde que aparece el estímulo hasta que se produce el primer
movimiento visible. Después de este TR se puede dar un gesto o varios gestos.
Existen unas
Fases que componen el TR total. Tiene 5 tiempos parciales:
-
T1. Recepción del estímulo:
tiempo que transcurre desde que el estímulo excita al receptor hasta que este
se entera de que se ha producido el estímulo. Se trata de tomar la información.
Depende de la
atención y capacidad de percepción del deportista, por tanto: es un tiempo
mejorable mediante adaptación.
-
T2. Transmisión aferente:
El tiempo durante el cual el estímulo está viajando desde el receptor al SNC.
Depende de un
factor genérico y tiene poco entrenamiento.
-
T3. Decisión: o
transcurso de los estímulos por los centros nerviosos y la formación de la
señal de ejecución.
Es el que más
incide en el tiempo total, y es el que diferencia la respuesta de reacción
simple de la compuesta. También es entrenable.
-
T4. Transmisión eferente:
Desde el SNC hasta las placas motoras del músculo que tiene que activar. No es
entrenable.
-
T5. Activación neuromuscular
y ejecución del gesto: Tiene gran importancia la activación del músculo y la
fuerza de éste para desplazar la masa en mayor o menor tiempo. Es entrenable.
La respuesta de
reacción puede ser diferente. Existen 2 formas de respuesta de reacción:
1ª RR Simple:
Contestación por medio de un gesto conocido a un estímulo conocido de antemano,
y aparecido de repente. La decisión es nula y la ejecución es inmediata. Las
diferencias individuales de prestación son notables, su entrenabilidad escasa,
la mejora de alguna décima o centésima de segundo, puede ser importante para el
rendimiento de las salidas en las disciplinas de sprint o de breve duración
2ª RR Compleja:
Cuando viene no sabemos qué estímulo va a aparecer y qué respuesta es válida
entre una serie de opciones posibles. Se manifiestan ante 3 reacciones:
-
Reacción ante un objeto en
movimiento (en deportes de contacto y oposición);
es importante la capacidad de ver, distinguir y fijar el objeto que se esté
desplazando en nuestro campo visual. Debemos de emplear el ángulo visual.
Dentro de este entrenamiento hay que incluir ejercicios de precisión de
reacción.
-
RR de elección, una vez que el estímulo aparece, la dificultad
está en decidir cual es la respuesta adecuada a este estímulo. Esto es lo que
alarga el TR.
-
RR de selección o discriminación, aquí el sujeto debe responder de manera única a una señal que se
presenta mezclada con otras, el sujeto tendrá que discriminar el estímulo
indicador del modo de respuesta preestablecido.
4.1.1.2
Aceleración
Es la capacidad
de alcanzar la máxima velocidad en el menor tiempo posible. Fundamentalmente
depende de la fuerza máxima. No hay que confundir la capacidad de aceleración
con la velocidad de reacción, aunque va íntimamente ligadas.
El concepto de
aceleración nos permitirá en la Teoría del Entrenamiento valorar las
variaciones de velocidad a lo largo del tiempo, para acelerar el cuerpo se
precisa de una fuerza desequilibradora, resultando ventajoso el adquirir un
gran incremento en la capacidad de producir Fuerza en relación al propio peso
corporal (Fuerza Relativa). Los factores musculares (régimen muscular de
trabajo, tipo de fibras predominantemente, componentes elásticos…), los
nerviosos (excitabilidad, capacidad de conducción, coordinación,
sincronización) y otros como la edad, el sexo, el entrenamiento, la motivación,
la fatiga, etc.…. Influyen en la capacidad de aceleración y por tanto en la
adquisición de velocidad; el papel de la mejora de aspectos técnicos tendrá una
influencia importante para alcanzar la velocidad máxima potencial del
deportista.
4.1.1.3
Velocidad máxima
Es la mayor
velocidad a la que se puede desplazar un individuo; es aquella que se consigue
después de una aceleración y puede ser instantánea (inicial o final) o media
Depende de la fuerza dinámica, del componente elástico de los músculos, y de la
coordinación entre los agonistas y antagonistas.
En la carrera en
línea recta el tiempo necesario para alcanzar la máxima velocidad es relativamente
constante y tiene poca dependencia con el sexo, la edad, o el nivel de
entrenamiento. Hay diferencias considerables en la distancia, la cual se ubicó
entre los 32 y 36 metros para atletas de nivel y quedó en los 24 m. para los
velocistas no iniciados.
Hay diferencias
en el mantenimiento de la velocidad máx.: para las mujeres entre los 42 y 45 m,
para los mejores velocistas masculinos y el mantenimiento de la máx. velocidad
se logró hasta 48 m y los no iniciados mantuvieron la velocidad máx. hasta 35 m
(Andris, Arzumanov y Godik, 1980)
4.1.2 Integrales
4.1.2.1
Velocidad resistencia
Capacidad de
mantener movimientos a velocidad máxima o submáxima, principalmente globales
cíclicos (en el caso de los segmentarios cíclicos hablaríamos de Frecuencia
Resistencia). Contiene otras manifestaciones elementales de la velocidad
(aceleración y velocidad máxima). Son esfuerzos de 8’’ a 60’’ e incluso hasta
120’’, de duración, en algunas situaciones deportivas (400 m; kilómetro en
ciclismo pista,…). Requiere de una gran pot. an. láctica y cap. an. láctica,
teniendo que desarrollar la tolerancia al trabajo neuromuscular eficaz en un
medio ácido. (vía energética principalmente anaeróbica)
Esta
manifestación integral pertenecería según Grosser (1991) al ámbito de la
Resistencia y no de la Velocidad.
Esto significa
para la velocidad cíclica pocas pérdidas en la velocidad de desplazamiento, y
para la velocidad acíclica (por ejemplo, boxeo, deportes colectivos), repetidas
altas velocidades de contracción a pesar de una carga global prolongada.
.
4.1.2.2
Resistencia a la velocidad
Capacidad de
repetir aceleraciones, principalmente (segmentarias o globales) alcanzando la
velocidad máxima, con pausas intermedias que consientan de nuevo máxima
intensidad.
4.1.2.3
Resistencia a la Fuerza
Rápida
Es la capacidad
de mantener la óptima aplicación de la fuerza rápida a pesar de la fatiga
muscular.
5 CRITERIOS Y TRATAMIENTO PARA
EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR.
5.1 Criterios generales
Algunos de los criterios más importantes a tener en cuenta en el diseño
de tareas de entrenamiento enfocadas hacia el desarrollo de la velocidad son:
a)
Realizar los movimientos a máxima
velocidad.
b)
Recuperación amplia entre los
ejercicios.
c)
Pocas repeticiones.
d)
Distancias cortas cuando se trate
de movimientos cíclicos.
5.1.1 Criterios a tener en cuenta
para el desarrollo de la velocidad en general
Debemos tener siempre presente las siguientes pautas de actuación en el
entrenamiento de la velocidad:
1.
Debe comenzarse a una edad
temprana, de 6 a 10 años, ya que es la época en que los niños reaccionan mejor
ante los estímulos de velocidad, los gestos realizados a máxima velocidad
inciden sobre su SN y fibras musculares, por ello se entrena con aparatos
livianos.
2.
Mejorar conjuntamente con la
velocidad: la coordinación y la técnica del gesto. La técnica es la que nos
permite realizar los gestos a máxima velocidad.
3.
Realizar el gesto de competición
porque la velocidad es un estímulo específico, es decir: Mejorar solamente
aquél gesto que se realiza.
4.
Para que se puedan producir las
condiciones anteriores hay que adecuar las dimensiones al peso y altura de los
niños. Adecuar los ejercicios y condiciones a la altura de los niños.
5.
Si sólo realizamos el gesto de
competición, el niño adquiere una memoria – temporal de ese gesto que provoca
una automatización excesiva (la velocidad se estanca), variando los medios con
los que se entrenan.
6.
Realizar todos los ejercicios a
velocidad máxima pero sin fatiga. Duración 6-10”.
7.
Realizar un calentamiento
apropiado y largo, llegando hasta 30’ pues se necesita una gran activación.
8.
Realizar el entrenamiento en las
fases de supercompensación del deportista, para aplicar la máxima activación al
gesto.
9.
Los ejercicios: El deportista debe
de tener una gran motivación y centrar su atención en realizar el gesto a
máxima velocidad (recordárselo antes).
10. La pausa entre ejercicios debe garantizar la recuperación energética, y
mantener la activación del deportista (realizar ejercicios de baja intensidad).
2-5’.
5.1.2 Criterios a tener en cuenta
para el desarrollo de la velocidad de reacción
Los criterios metodológicos a seguir en el entrenamiento de la velocidad
de reacción (simple o discriminativo) pueden ser las siguientes:
- partir de condiciones sencillas de
ejecución
- pasar a situaciones de condiciones
variables
- no hacer un volumen elevado de
trabajo
- realizarlos preferentemente en la
parte inicial de la sesión, después del calentamiento
- mejorar los mecanismos de
retroalimentación visual y/o propioceptivos
Son aconsejables
algunas indicaciones a tener en cuenta en el trabajo de esta capacidad:
1.- Incrementar
el número de situaciones ante las cuales se puede encontrar el alumno.
2.- Pasar de
situaciones conocidas a desconocidas.
3.- Acortamiento
progresivo y sistemático de la distancia entre agente excitante y el receptor.
4.- Aumento
paulatino de la velocidad del móvil.
5.- Variación del
volumen del móvil.
Grosser (1992)
propone seguir el siguiente procedimiento en el trabajo de la velocidad de
reacción discriminativa:
1.
Mantener la fuente de estímulo
dentro del campo visual
2.
Entrenar la anticipación o
capacidad de prever posibles acciones a las que responder
3.
Pasar a situaciones complejas de
reacción
.
5.1.2.1 Evolución de la velocidad
De los 7 a 9
años: se observa una nítida mejoría de la velocidad de acción (KOHLER, 1977).
Los movimientos acíclicos se completan, la frecuencia motriz mejora
notablemente.
De los 9 a los 12
años: hay un incremento continuo de la velocidad debido a:
-
La mejora de la fuerza:
dependiendo del crecimiento alcanzado.
-
La mejora de la coordinación mecánica:
la velocidad necesita de una fluidez de movimientos para encadenarlos en el
espacio.
-
Tiempo.
Las estructuras
nerviosas maduran entre los 11-14 años, y por lo tanto la velocidad de reacción
y de repetición mejoran continuamente hasta la edad de 14 años. GEORGESCU
(1977).
De los 14 a los
19 años hay un aumento paralelo de la velocidad en relación con la fuerza, y a
partir de los 17 años ya casi se logra el máximo de velocidad, un 95%.
De los 9 a los 23
años: se mantiene en los límites máximos. A partir de esta edad si se eleva es
gracias al factor fuerza que continúa aumentando hasta los 25-27 años, y al
factor coordinación.
Para COLL y
VINUESA (1984) “ Una vez alcanzado el máximo de velocidad biológicamente
hablando, ésta irá decreciendo paulatinamente por la disminución de la
capacidad neuromuscular. Sin embargo, puede ser mantenida con trabajos
específicos que abarquen todos los aspectos para mejorarla”.
Observemos dicha
evolución de forma gráfica.
El cuerpo humano está preparado para ser entrenado
física o técnicamente a cualquier edad, pero con una eficacia diferente.
Existen fases o períodos cronológicos en los cuales hay una sensibilidad
particular hacia determinados estímulos externos. Estos períodos duran entre 3
y 5 años, siendo particularmente propicios para aumentar la eficacia del
entrenamiento. Son las llamadas fases sensibles, que no son más que un “período
del desarrollo con una predisposición (entrenabilidad en este caso) muy
favorable para el desarrollo de una determinada capacidad física”.
Se basan en una ley de embriología que señala que el
período de mayor cambio en una capacidad funcional coincide con el mejor
desarrollo de la misma; que es más fácil y eficaz influenciar una capacidad que
está madurando, que cuando ya ha madurado. Pero este trabajo ha de ser de
acentuación y no de unilateralidad exclusiva.
Fases sensibles
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Edad
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Velocidad
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5.1.2.2 Desarrollo de la velocidad
De los 8 a
los 13 años: la velocidad ya puede entrenarse,
tanto la velocidad de reacción como la velocidad de desplazamiento (ésta última
mediante tareas que mejoran la coordinación neuromuscular, que es el factor que
dará mejores resultados a estas edades). Los relevos en forma de juegos en
distancias cortas, salidas desde distintas posiciones, cambios de dirección,
acrobacia elemental en el suelo…, mejoran la coordinación.
El control de la
velocidad segmentaria en recorridos accidentados y sobre obstáculos mejora el
equilibrio y deben usarse además todo tipo de ejercicios de reacción para el
desarrollo de la velocidad gestual.
En estas edades
se produce un aumento de peso, y si éste
no va acompañado de una mejora en fuerza puede verse mermada la velocidad de
desplazamiento. Otra de las características de esta etapa, según Cratty (1982),
es el gran desarrollo de la velocidad gestual.
Desde los ocho
años o antes, se puede trabajar sin ningún tipo de limitación la velocidad de
reacción, e incluso la de aceleración, ya sea coger, parar, tocar, etc.
cualquier objeto o señal en el menor tiempo posible, de forma acíclica para la
velocidad de reacción y cíclica para la aceleración. Sobre la velocidad máxima
tampoco habrá excesivos problemas para su trabajo, lo único que deberíamos
tener en cuenta es el mantenimiento de la motivación en el niño, para ello
deberíamos realizar entrenamientos no sistematizados, a ser posible en formas
jugadas, podemos utilizar juegos de persecución, relevos (con balón, en
posiciones distintas a la bípeda, superando obstáculos, combinaciones, etc.).
En cuanto a la
resistencia a la velocidad el organismo no está preparado a estas edades para
sufrir estas agresiones, sobre todo de forma sistematizada. Los ejercicios
deben de ser lo más variados posibles con el fin de conseguir el mayor número
posible de patrones de movimiento en el niño.
De los 13 a 16
años: a esta edad se adquiere la máxima frecuencia
gestual (Watson, 1982), llegando a ser los tiempos de reacción (período
latente) completamente iguales a los de
los adultos (Bravo, 1987); también se
produce una mejora considerable de la fuerza muscular, junto con un gran
desarrollo de la velocidad de desplazamiento, sobre todo a partir de los 15
años; según Macek (1970) , el desarrollo del sistema anaeróbico-láctico se
encuentra a un 80% del adulto; en base a lo anteriormente expuesto, podemos
considerar acertada la afirmación de Bravo (1987): “la selección de futuros
talentos para deportes o pruebas donde la velocidad de reacción o repetición
son elementos básicos, debe hacerse a la edad de 14 años”. En cuanto a los
tipos de velocidad a desarrollar, al igual que en la etapa anterior, no existe
ningún tipo de limitación en la velocidad de reacción y aceleración, la
diferencia puede estar en la utilización de ejercicios más específicos en
función del deporte que se practique, como pueden ser las típicas reacciones o
las salidas de velocidad (por ejemplo 2(5x20m, rec.: 3’ entre series y 10’
entre grupos de series). La velocidad máxima puede trabajarse incluso de forma
sistematizada (por ejemplo 2(5x30, lanzados, rec.: 3’ entre series y 10’ entre
grupos de series), aunque no debemos olvidar la posibilidad de realizar las
actividades a base de juegos. Las resistencia a la velocidad puede empezar a
trabajarse con precaución, empezando con distancias cortas y un alto número de
repeticiones (por ejemplo 10x80m, rec.: 2’ o 10x60, rec.: 1’30” a 2’)
Hasta los 13-14
años, desarrollar primero de forma
destacada la velocidad general y específica de los jóvenes, sobre la
base de una maduración acelerada de los mecanismos de dirección y coordinación
del sistema nervioso central, así como su influencia, incluida la composición
de las fibras musculares de la persona.
A partir de
los 17 años: se produce una mejora considerable de la
velocidad de desplazamiento cíclica (Bravo 1987), y por otro lado el sistema
anaeróbico-láctico se encuentra a un 90% con respecto al adulto (Macek, 1970).
Por tanto, ya se
pueden trabajar todos los tipos de velocidad de forma sistematizada, siempre
que tengamos la precaución de llevar una progresión lógica en entrenamiento, no
por haber cumplido los 17 años vamos a realizar un cambio brusco en el
entrenamiento, se debe hacer poco a poco y sin prisas.
5.1.2.3 Evaluación de la velocidad
Para medir los
niveles alcanzados por los deportistas en las distintas formas de manifestarse
la velocidad, podemos emplear los siguientes test motores:
a)
para medir la
velocidad de reacción:
-
Test de “Coger la pica” sentado
-
Test de “Sostener la pica” de pie
b)
Para medir la
Velocidad de los movimientos cíclicos:
1.- Para la velocidad de desplazamiento:
- 30 metros con salida lanzada
- 40 metros lisos
2.- Para medir la
velocidad contráctil cíclica:
- skipping con una pierna
- skipping con las dos piernas.
c)
Para medir la
velocidad de los movimientos acíclicos:
1.- para medir la velocidad Gestual:
- Tapping de brazos
- Tapping de piernas
5.2 Tratamiento para su desarrollo
En este apartado cobra especial importancia el conocimiento de los
métodos de trabajo y desarrollo de las diferentes manifestaciones de la velocidad,
así como de los medios a utilizar durante los entrenamientos.
5.2.1 Métodos para el desarrollo de
la velocidad.
Para Zaciorski
(1968) se recomienda tres métodos de trabajo para la mejora de la velocidad
de reacción:
1.
Método de repeticiones: muy conveniente en deportistas noveles , no en tanto en atletas muy
entrenados
2.
Método parcial: también denominado método analítico, el cual se basa en el aumento de
la velocidad de determinados movimientos parcial del movimiento reactivo (ej.:
salidas facilitadas o simplificadas)
3.
Método sensorial: consiste en tratar de conseguir que el deportista llegue a la
percepción reactiva de su ejecución.
Otros métodos de
entrenamiento de la velocidad de reacción son:
o
Reacción repetida: Ante un estímulo dan una respuesta de forma automatizada. Ante el
estímulo desencadenante, aplicar las respuestas. Es el mecanismo de
automatización de cualquier gesto.
o
Cuenta atrás: Pretende crear una participación selectiva, el deportista aprende a
contar espacios de tiempo pequeños lo cual le permite anticiparse a la
aparición del estímulo:
1.
Se le enseña al deportista a
contar atrás en intervalos de tiempo con feedback (ver cronómetro).
2.
Quitar el cronometro y dar
feedback del error.
3.
Se le pone un tiempo aleatorio.
4.
No decirle el tiempo en el cual
tiene que reaccionar, sino un intervalo (entre 1 y 2’ por ejemplo)
o
Método de reacción por
elección: Cuando la respuesta es compleja (podemos
dar varias respuestas ante un estímulo)
1.
Entrenar cada una de las
respuestas posibles por el método de reacción repetida
2.
Reaccionar adecuadamente ante uno
de todos los estímulos posibles con la respuesta correcta.
Según
Verjoshanski (1996) se reconocen tres métodos de trabajo que permiten conseguir
una mejora en la velocidad de desplazamiento:
1.
Estimulación sensorial: constituye la utilización de señales visuales, acústicas o mecánicas
situadas a lo largo de un recorrido los cuales permiten automonitorizar la
velocidad de ejecución de un gesto
2.
Estimulación emocional: consiste en establece un mecanismo de retroalimentación inmediata
sobre la ejecución y valoración de tareas de alta velocidad. Aspectos
psicológicos como la concentración y la motivación, alcanzan especial
relevancia durante el trabajo de alta velocidad
3.
Estimulación de la corteza
motora del cerebro: consiste en emplear cargas de
estimulación de la coordinación intramuscular de la musculatura implicada en la
acción, antes de realizar cargas de trabajo de máxima velocidad (ej.:
multisaltos antes de cada serie)
Los métodos para
el trabajo de la rapidez de ejecución son:
o
De derrumbamiento: Se trata de crear la huella de una velocidad realizándola
artificialmente grabándose en la memoria del gesto.¿cómo se consigue más
artificialmente la velocidad?
1.
Aligerar las condiciones en las
que se realiza el gesto (balones menos pesados, situación en que la resistencia
sea menor).
2.
Producir la aceleración
suplementaria de forma externa. (gomas, etc.).
3.
Utilizando el efecto acelerador
post-acción, que consiste en crear un complejo (ejercicios con varios
apartados). Ejemplo: una repetición con un balón pesado y otra repetición con
un balón ligero en el lanzamiento de balón medicinal.
4.
Realizar un mínimo de ejercicios
en diferentes condiciones.
o
Extinción: Abandonar el entrenamiento de velocidad temporalmente y entrenar los
factores básicos de la velocidad (fuerza, técnica, y coordinación). El trabajo
de técnica junto con el de fuerza, crea unas nuevas condiciones perdiendo las
antiguas, porque no las estamos realizando; al volver al entrenamiento de
velocidad se pierden las sensaciones espacio-temporales del gesto antiguo.
Esta es la idea que Verjoshanski, incluyó en su planificación de un
ciclo de entrenamiento, y creó la estructura por bloques, (bloque de fuerza, de
técnica, de velocidad, etc.).
5.2.2 Medios para el desarrollo de
la velocidad
ULRICH JONAS
(1970) señala como medios generales para el desarrollo de la velocidad:
-
carreras sobre distancias cortas
-
trabajos de corta duración
-
trabajos en máximas aceleraciones
-
trabajos con pequeños pesos
adicionales y sin ellos.
-
Ejercicios de reacción óptica y
acústica
-
Ejercicios de fuerza-velocidad
(fuerza-rápida y explosiva)
De forma más
completa, BRAVO J. (1985), expone los medios (carreras, ejercicios, juegos…)
que pueden utilizarse de modo general:
a)
Desarrollo de la velocidad
de reacción y de los gestos acíclicos:
-
respuestas a estímulos (visuales,
con balón)
-
salidas instantáneas en las posiciones:
§ en cuclillas
§ de rodillas
§ tendido
§ después de una caída
§ después de una plancha
§ carreras en zig-zag
§ ejercicios con balones medicinales de 1,2 y 3 kilos.
§ Reproducción analítica de cada gesto deportivo a máxima velocidad
§ Lanzamientos con artefactos ligeros
b)
Desarrollo de la
capacidad de aceleración:
-
skipping en velocidad progresiva
desde parado
-
carreras en velocidad progresiva
-
carreras con cambio de dirección
-
multisaltos con frecuencia
progresiva
-
carreras con arrastres
c)
Desarrollo de la
máxima velocidad:
-
repeticiones de distancias cortas
de carrera
-
estímulos máximos 98% y 100%
-
carreras con ayudas (condiciones
externas)
-
supervelocidad (gomas en la
cintura estiradas)
-
poleas (el atleta se engancha una
cuerda en la cintura y que pase por una polea que ayuda por tracción al
desplazamiento horizontal)
-
cuestas abajo (cuestas debajo de 2
o 3% de desnivel. Permite mantener el mismo gesto técnico)
d)
Desarrollo de la
Resistencia a la velocidad:
-
repeticiones de distancias cortas
-
repeticiones de series de saltos
-
trabajos con estímulos submáximos:
85% y 95%
-
recuperaciones incompletas.
- Diseña una sesión compleja (varios
objetivos) cuyo objetivo sea el desarrollo de la velocidad entre otros. Subirla
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