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LA FUERZA COMO
CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA. CONSIDERACIONES TEÓRICAS. TIPOS DE FUERZA. TRATAMIENTO
Y CRITERIOS PARA EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN
2. LA FUERZA COMO
CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA
Relación de la fuerza con las demás capacidades físicas básicas
3. CONSIDERACIONES
TEÓRICAS
3.1. Factores de los que
depende la fuerza
3.1.1. Factores de los que depende la fuerza a nivel
general
3.1.2. Factores de los que depende la fuerza según la
bibliografía actual
4. TIPOS DE FUERZA
4.1. Manifestación de la
fuerza
4.1.1. Manifestación activa de la fuerza
4.1.2. Manifestación reactiva de la fuerza
4.2. Manifestación de la
fuerza en función de su objetivo
4.3. Tipos de tensión
muscular
5. TRATAMIENTO Y
CRITERIOS PARA EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO
5.1. Criterios generales
5.2.2. Desarrollo de la Fuerza en las distintas
edades
5.2.3. Evaluación de la Fuerza
5.3. Tratamiento para su
desarrollo
5.3.1. Métodos para el desarrollo de la fuerza
5.3.2. Medios de entrenamiento de la fuerza
- INTRODUCCIÓN
En sentido general, habría
que decir, que la fuerza es una de las cualidades físicas más determinantes del
rendimiento deportivo, estando presente de alguna forma en todas las
manifestaciones de la actividad física: correr, saltar, lanzar, golpear,
interceptar, etc.
La fuerza ocupa un papel muy
importante dentro del mundo del entrenamiento deportivo, bien como elemento
principal del rendimiento o bien como base para generar la tensión necesaria
para crear cualquier movimiento. Es tanta su importancia en cualquier modalidad
deportiva, que hoy ya ha sobrepasado el concepto tradicional que lo equiparaba
a la figura del deportista altamente musculado. El criterio de especificidad de
la fuerza al tipo de movimiento es uno de los avances más significativos que se
ha producido en el estudio de la fuerza y sus diferentes manifestaciones.
Hay que decir que todas las
condiciones motrices actúan como sumandos de un todo integral que es el sujeto,
y que se manifiestan en su totalidad en cualquier movimiento deportivo, con la
importancia que en cada momento de su período evolutivo pudieran tener y
dependiendo de las características específicas de la actividad que realicen.
Son pues, las capacidades
físicas básicas (entre las que se encuentra la fuerza) las predisposiciones
innatas en el individuo, susceptibles de medida y mejora, que permiten el
movimiento y el tono postural. Son por tanto, aquellas en que el entrenamiento
y el aprendizaje van a influir de manera decisiva, mejorando las condiciones
heredadas en todo su potencial.
- LA FUERZA COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA
Tanto en el
ámbito educativo como el deportivo o recreativo, la fuerza es, quizás, la más
representativa de las capacidades físicas básicas. Su desarrollo se hace
necesario, tanto desde el punto de vista profiláctico (prevención de lesiones)
o de salud en las edades de la adolescencia y edad adulta, como bajo una
perspectiva específica de eficacia y rendimiento deportivo.
Desde la
antigüedad es símbolo de poderío: se destacan grandes hazañas protagonizadas
por héroes de leyenda en base a su fuerza. Así se dice que Milón de Cretona
entrenaba transportando un toro desde su nacimiento, y a medida que él
aumentaba su fuerza el toro crecía y así respetaba el principio de sobrecarga.
Es además una capacidad que
a diferencia del resto (hasta hace bien poco) se desarrollaba de forma diaria
en la mayoría de los trabajos agrarios, artesanos o industriales. Ahora los
avances tecnológicos nos han liberado hasta de caminar, condenándonos a un
mayor sedentarismo y al riesgo de enfermedades cardiovasculares. He aquí uno de
los motivos junto al recreativo, de la creciente demanda de deporte: la
necesidad natural que tiene el hombre de moverse y de desarrollar su cuerpo
entendido como un todo.
2.1. Aproximación
conceptual
A la hora de
definir la fuerza, nos encontramos con la necesidad de distinguir entre dos
conceptos diferentes: la fuerza como magnitud física y fuerza como presupuesto
para la ejecución de un movimiento deportivo (Harre, 1884).
q Desde el punto de
vista de la física, la fuerza es una influencia que al actuar sobre un
objeto hace que éste cambie su estado de reposo o de movimiento, expresándose
matemáticamente como el producto de la masa por la aceleración. El estudio de
los movimientos que se producen por el efecto de la fuerza se incluyen en el
área de la mecánica conocida como cinética.
F = m x a (m = Masa en Kilogramos a = Aceleración en m/s)
Como toda magnitud vectorial
tiene una intensidad, una dirección y un sentido, y viene formulada por la
segunda ley de Newton. Su unidad fundamental de medida es el “newton” y
equivale a la fuerza que se necesita para acelerar 1 m/s una masa de un kilo.
Podemos decir que la fuerza que se aplica a un cuerpo es directamente
proporcional a la aceleración que éste adquiere. De tal forma que si se aplica
la misma fuerza a un balón de voleibol, a uno de baloncesto y a un balón
medicinal, la distancia que se alcance con ellos será decreciente, ya que la
aceleración lograda también lo es, por ser sus masas diferentes.
q Desde la perspectiva
de la actividad física y el deporte, la fuerza representa la capacidad que
tiene un sujeto para vencer o soportar una resistencia. Esta capacidad del ser
humano viene dada como resultado de la contracción muscular. Así pues, nos encontramos
con varias definiciones de fuerza realizadas por distintos autores:
- Según BOMPA (1983), la fuerza es la “capacidad neuromuscular de superar resistencias externas o internas (el propio cuerpo), gracias a la contracción muscular, de forma estática (isométrica) o dinámica (isotónica)”.
- MOREHOUSE la define como la “capacidad del músculo de generar tensión contra una resistencia”.
- KNUTTGEN y KRAEMER (1987) ajustan la definición adaptándola a las características dinámicas de cada movimiento, ya que entienden la fuerza como “la capacidad de tensión que puede generar cada grupo muscular contra una resistencia, a una velocidad específica de ejecución, durante una contracción muscular máxima voluntaria”.
Todas las actividades
deportivas requieren ciertos niveles de fuerza; y esto se logra gracias al
aparato locomotor activo (músculos) y al sistema de dirección (sistema nervioso
central), que envía las órdenes para la contracción del músculo.
2.2. Relación de la
fuerza con otras capacidades físicas básicas
Influencia sobre la
flexibilidad: La relación entre la fuerza y la flexibilidad,
durante un tiempo considerada como una transferencia de trabajo negativa, viene
determinada porque cuando un músculo es previamente estirado, tiene más
capacidad de contracción (Mota, 1988). El estiramiento previo a la contracción,
almacena energía elástica que puede ser aprovechada en la contracción
posterior, pero esta condición debe ser inmediata, debido a que si hay un
intervalo demasiado largo entre el estiramiento y la contracción, la energía
almacenada se disipa en energía calórica.
El
estiramiento previo a la contracción muscular trae aparejado un reclutamiento
natural de unidades motoras por un desencadenamiento natural del reflejo
miotático de tracción. Los tendones son estructuras anatómicas situadas entre
los huesos y los músculos, los cuales trasmiten la fuerza creada en cada
contracción hacia los huesos para generar el movimiento.
Influencia
sobre la resistencia: En contra de lo que pudiera
parecer, una mejora de la fuerza de los principales músculos que intervienen en
un esfuerzo de media e incluso de larga duración conlleva una mejora en los
niveles de rendimiento. Todo parece indicar que el empleo de trabajos adecuados
de fuerza, en los que no se produzcan grandes hipertrofias, no afectan a la
capacidad de resistencia. CHROMIAK y MULVANEY (1990).
Influencia
sobre la velocidad: Hoy en día todo el mundo está
de acuerdo en aceptar que la eficacia en la mayoría de las acciones deportivas
está condicionada por la velocidad con que las mismas se ejecutan. Esta
velocidad no siempre depende de la capacidad de moverse o coordinar con
perfección un movimiento, sino que la mayor parte de las veces, el deportista
se ve obligado a provocar importantes tensiones que puedan garantizar el
movimiento. El entrenamiento de este factor determinante de la velocidad vendrá
condicionado, por un lado y fundamentalmente, por la mejora de las cualidades
que lo condicionan, en especial la fuerza de desarrollo rápido, y por otro, por
la capacidad de coordinación y el desarrollo técnico específico del deporte que
realice el sujeto.
Para algunos autores como
García Manso, Navarro y Martín Acero, la velocidad es una cualidad híbrida que
se encuentra condicionada por las demás cualidades condicionales (fuerza,
resistencia y movilidad). Por ello, podemos decir, que la fuerza y la velocidad
son dos capacidades físicas complementarias, y entrenando fuerza mejoramos
también nuestra velocidad y viceversa. En la medida que se mejore la fuerza
también se mejorará la velocidad, sobre todo la velocidad de desplazamiento, ya
que uno de los factores de los que depende la velocidad de desplazamiento es la
fuerza de los músculos extensores de los miembros inferiores y del tronco.
- CONSIDERACIONES TEÓRICAS
Veremos y analizaremos a continuación los factores de los que depende la
fuerza, tanto a nivel general, como atendiendo a alguna de las posibles
manifestaciones de la misma
3.1. Factores de los que
depende la fuerza
Cuando un músculo se contrae
genera una tensión que se opone a una resistencia interna o externa. El grado
de fuerza o nivel de tensión que produce un músculo durante su contracción
depende de muchos factores que varían a lo largo de la práctica deportiva.
3.1.1. Factores de los que
depende la fuerza a nivel general
Los principales factores de
los cuales depende la fuerza que puede ejercer la musculatura son:
- La
sección transversal del músculo (Morehouse): la fuerza muscular es proporcional
a la magnitud de la sección transversal, existiendo una relación estrecha entre
la fuerza y el volumen muscular. Por cada cm2 de sección se desarrollan entre
3’6 y 10 kilos de fuerza.
-
La estructura y características del músculo (Weber):
·
Disposición anatómica de las fibras, siendo los
músculos bipenniformes los más fuertes.
·
Tipo de fibras: las fibras de contracción rápida
(FT) desarrollan mayores niveles de tensión que las de contracción lenta (ST).
·
Elongación muscular: cuanta mayor es la elongación,
más fuerza se desarrolla.
·
Longitud inicial: un preestiramiento el 12% de la
longitud de reposo mejora el nivel de fuerza.
- La eficacia mecánica
(tipo de palanca y ángulo de tracción). Un brazo de potencia largo
proporciona a la palanca una ventaja
mecánica en el sentido de capacitarla para levantar cargas pesadas.
- La intensidad y
frecuencia de la estimulación nerviosa.
- La edad: con
niveles más elevados entre los 25-30 años.
- El sexo: las
mujeres poseen menos fuerza que los hombres a nivel absoluto.
- Otros factores:
motivación, alimentación y entrenamiento.
3.1.2.
Factores de los que depende
la fuerza según la bibliografía actual
4.1.3.1. Factores biológicos
Dentro de este tipo
de vamos a distinguir cuatro factores:
A/ Estructura de
las fibras: De forma sencilla podemos decir que existen dos
tipos de fibras, las de contracción lenta (ST o tipo I) y las de contracción
rápida (FT o tipo II). Las diferencias entre los distintos tipos de fibra
muscular las podemos agrupar en tres apartados:
B/ Aspecto
neuromuscular: Para producir una contracción muscular se necesita
estimular previamente el músculo. La fuerza desarrolla da por la materia
contráctil del músculo depende del tipo de estimulación y en particular de la
frecuencia del estímulo (Cavagna, 1988). Es decir, se necesita una excitación
que conduzca a la generación de un potencial de acción, su conducción a lo
largo del axón y su transmisión al músculo a través de la placa motriz.
Al conjunto de fibras musculares
inervadas por una misma motoneurona se le denomina unidad motora.
Zaziorski distingue tres niveles de
intervención en fenómenos de orden nervioso durante el proceso de contracción
muscular:
·
El reclutamiento de unidades motrices
·
La sincronización de unidades motrices
·
La coordinación intramuscular
4.1.3.2. Factores mecánicos
Entre los factores mecánicos que pueden
condicionar los niveles de fuerza podemos distinguir como los más
significativos los siguientes:
A/ La longitud
del músculo: La tensión que es capaz de generar un músculo
depende de la longitud que tiene en el momeno de su activación. Esto explica
porque la cantidad de puentes de actina y miosina, que son los que provocan la
tensión, varía en relación a la longitud que tiene el músculo. Un acortamiento
de cerca del 30% de la longitud óptima es suficiente para reducir la fuerza a
cero.
B/ La velocidad
de contracción: El nivel de tensión que es capaz de generar un
músculo está íntimamente relacionado con la velocidad con que ésta se produce.
Con mayor carga se disminuye la velocidad de acortamiento, siendo la velocidad
igual a cero cuando la carga es máxima. La velocidad con que se realicen las
contracciones musculares necesarias para mover las cargas empleadas en un
trabajo de fuerza, son las que provocarán una adaptación concreta a los grupos musculares
que intervienen, beneficiando la eficacia del mismo.
Diversos trabajos realizados por
investigadores afirman que el entrenamiento de fuerza realizado a baja
velocidad y contra elevadas resistencias produce altos incrementos de fuerza
cuando esta se genera a bajas velocidades, pero también producen mejoras de la
fuerza a todas las velocidades de contracción, algo que no ocurre si la
velocidad es demasiado elevada y la resistencia muy baja.
C/ La elasticidad:
Cuando
se estira un sistema músculo-tendinoso activado, este se resiste a la
modificación de su longitud, pero si la fuerza es suficientemente grande, llega
un momento que se deforma acumulando fuerza elástica en su interior. Ahora
bien, la cantidad de energía elástica que se acumula en el músculo depende de
muchos factores pero, fundamentalmente, del grado de deformación de sus
componentes elásticos en serie, especialmente de los tendones. Esta deformación
depende a su vez de dos componentes:
·
La dureza o rigidez muscular (stiffness): indica la
capacidad de oposición al estiramiento que es capaz de desarrollar el músculo.
Este factor está sujeto a dos variables: la preactivación y la inervación
refleja.
·
De las características de los componentes elásticos.
4.1.3.3. Factores funcionales
Anteriormente ya se comentó que la
fuerza era el resultado de una contracción muscular, acción esta que se
manifiesta de forma variada en la práctica de las diferentes actividades
físicas y deportivas. Entre las diferentes formas de contracción muscular se
encuentran las siguientes:
A/ En
relación a la longitud del músculo durantes su contracción, podemos
hablar de:
- Contracciones
isométricas: aquellas en las cuales no se modifica la longitud externa del
músculo.
- Contracciones
anisométricas: aquellas en las que se produce modificación en la longitud del
músculo.
B/ De acuerdo
a la tensión que se genera en el músculo durante la contracción
hablaremos de:
- Contracciones
isotónicas(isodinámicas): aquellas en las que la fuerza de la contracción
se mantiene constante e invariable en todo el rango del movimiento, y son poco
corrientes en la práctica deportiva.
- Contracciones
alodinámicas: aquellas en las que la tensión varía a lo largo de toda la
acción.
C/ Respecto
a la velocidad con que se desarrolla la tensión, encontramos dos tipos
de contracciones:
- Contracciones
isocinéticas: la velocidad del movimiento es invariable a lo largo de toda
la contracción.
- Contracciones
heterocinéticas: la velocidad del movimiento es variable a lo largo de toda
la contracción.
D/ Respecto a
la dirección del movimiento, encontramos dos tipos de contracciones:
- Contracciones
concéntricas: se produce un acortamiento de la longitud del músculo en el
tiempo que se produce la tensión, una aceleración y un aumento de trabajo que
es positivo.
- Contracciones
excéntricas: se produce un alargamiento de la longitud del músculo, un
frenado y un trabajo negativo.
4.1.3.4. Factores sexuales
Las mayores
diferencias entre los hombres y las mujeres aparecen en las disciplinas en las
que predomina la cualidad fuerza, especialmente las referidas a la fuerza
máxima.
La mujer presenta
una menor masa muscular después de la pubertad debido a los menores niveles de
hormonas androgénicas (especialmente testosterona), lo que hace que sus niveles
de fuerza sean menores.
5.
TIPOS DE FUERZA
La
enorme variedad de deportes que se practican en la actualidad nos demuestran
que el músculo se ve obligado a responder de las formas más diversas a las
exigencias a que se ve sometido. De forma más concreta, la fuerza es una cualidad
que se manifiesta de forma diferente en función de las necesidades de la
acción.
5.1.
Manifestaciones de la fuerza
Aceptando el hecho de que el
músculo casi se contrae de una forma pura (por ejemplo de forma isométrica,
isotónica o isocinética), desde el punto de vista metodológico, podemos reducir
las diferentes manifestaciones de la fuerza en dos bloques de partida, los
cuales se ajustan a la clasificación propuesta por VITTORI (1990) y M. VELEZ
(1991), la cual se sustenta en las causas o mecanismos que provocan la
contracción muscular:
- Manifestación activa de la fuerza
- Manifestación reactiva de la fuerza
5.1.1.
Manifestación activa de la fuerza
Es la tensión capaz de
generar un músculo por acción de una contracción muscular voluntaria. Dentro de
este grupo, la manifestación activa de la fuerza, podemos distinguir otras
manifestaciones de la fuerza, las cuales responden a los criterios de su
magnitud, su velocidad de ejecución y su tiempo de duración:
·
Fuerza máxima
·
Fuerza veloz
·
Fuerza resistencia
5.1.1.1.Fuerza máxima
La fuerza máxima es “la
mayor fuerza que es capaz de desarrollar el sistema neuromuscular por medio de
una contracción voluntaria” (Letzelter, 1990).
Esta fuerza se manifiesta tanto de forma
estática (fuerza máxima isométrica), como de forma dinámica (fuerza
máxima dinámica).
- Fuerza máxima
isométrica: contracción voluntaria máxima contra una resistencia insalvable.
-
Fuerza
máxima dinámica: es la expresión máxima de fuerza cuando la resistencia sólo se puede
desplazar una vez, o se desplaza ligeramente y/o transcurre a muy baja
velocidad en una fase del movimiento (por ejemplo: 1 repetición máxima de
sentadilla).
Este tipo de fuerza aparece
al superar resistencias máximas con velocidad constante y muy baja; no importa
el tiempo empleado, sino la carga superada. Por ello se le denomina también fuerza
lenta, al referirse a su carácter aparentemente lento. Ejemplo típico de
este tipo de fuerza es el deporte de la halterofilia.
La fuerza máxima que es
capaz de desarrollar un sujeto la podemos representar de dos formas:
A/ Fuerza absoluta:
es todo el potencial de fuerza que presenta morfológicamente un músculo o un
grupo sinérgico. Viene representada representada por el área de corte
transversal del músculo, o bien, por el valor de la fuerza máxima medida en
condiciones excéntricas. En ocasiones se entiende la fuerza
absoluta como la magnitud de carga límite que el músculo ya no está en
condiciones de levantar.
B/ Fuerza relativa:
indica la relación de la fuerza máxima y el peso corporal, es decir, la fuerza por
kilo de peso. En algunas modalidades deportivas como la halterofilia, la
mayoría de los deportes de combate, etc, esta manifestación de fuerza alcanza
una gran relavancia, por ello, a la hora de competir se intenta igualar fuerzas
basándose en el criterio del peso corporal de los deportistas.
5.1.1.2.Fuerza veloz
Para Schmidtbleicher (1985) supone la “capacidad
del sistema neuromuscular de vencer una resistencia a la mayor velocidad de
contracción posible”. Harre (1991) define esta cualidad como “la capacidad
de un atleta de vencer resistencias externas al movimiento con una gran
velocidad de contracción”.
Para Newton y Kraemer (1994), la fuerza
velocidad es “la responsable de la ejecución de actividades que requieren
una secuencia de movimientos dirigidos a producir una velocidad elevada de
salida o de impacto en los cuerpos”. La fuerza-velocidad es el factor que
determinará, entre otras acciones deportivas, la velocidad vertical de un
saltador de altura en la batida, la velocidad con la que impacta un golpe
durante un combate de boxeo, o lo que determinará la velocidad de una pelota de
fútbol tras un golpeo.
Desde el punto de vista de la mecánica, la
fuerza-velocidad queda reflejada a través de la potencia.
Vamos a distinguir tres
subtipos de fuerza dentro de la fuerza-velocidad:
- Fuerza explosivo tónica. Hace referencia a fuerzas de desarrollo rápido contra resistencias relativamente altas, en las que el deportista genera tensiones que aparecen rápidamente y aumentan gradualmente hasta el final del recorrido (ejemplo: arrancada de halterofilia).
- Fuerza explosivo balística. Hace referencia a fuerzas de desarrollo rápido, en las que la resistencia a vencer es relativamente pequeña y el movimiento es de tipo balístico, es decir, después de desarrollada una tensión máxima, la tensión comienza a disminuir aunque la velocidad del movimiento siga aumentando lentamente (ejemplo: saltos o lanzamientos de artefactos pequeños).
- Fuerza rápida. Requiere también una gran velocidad inicial y de trabajo, pero las resistencias contra las que actúa son mínimas (ejemplo: los golpes en boxeo o en tenis).
5.1.1.3.Fuerza resistencia
Matveiev (1983) la define como la “capacidad
de resistir el agotamiento, provocado por los componentes de fuerza de la
sobrecarga en la modalidad deportiva elegida”.
Letzelter (1990) la defina
como “la capacidad de mantener un rendimiento de fuerza a un nivel constante
durante el tiempo que dure la disciplina, o bien conseguir mantener en
proporciones mínimas los descensos de rendimiento que acompañan a la fatiga”.
La realidad deportiva a la que nos tenemos que
afrontar nos demuestra que es necesario plantearnos diferentes manifestaciones
de la fuerza-resistencia. Cada manifestación de fuerza tendrá su homóloga en
resistencia englobando de esta manera los aspectos espaciales y temporales de
cada tipo de contracción muscular específica de las diferentes modalidades
deportivas.
De esta forma podemos hablar
de:
- Resistencia de fuerza máxima:
- Estática
- Dinámica
- Resistencia de fuerza-velocidad:
-
Cíclica
-
Acíclica
- Resistencia de fuerza reactiva:
-
Cíclica
-
Acíclica
5.1.2.
Manifestación reactiva de la fuerza
Es la capacidad de
fuerza que realiza un músculo como reacción a una fuerza externa que modifica o
altera su propia estructura. Se caracteriza por producirse tras un ciclo de
estiramiento-acortamiento.
Está demostrando que cualquier acción
muscular es más eficaz si previamente va acompañada de una fase de estiramiento
que permite desarrollar un incremento de la fuerza vía deformación de
componentes elásticos y vía activación refleja de unidades motoras.
5.2.
Manifestación de la fuerza en función de su objetivo
En el entrenamiento de un deportista, la
fuerza cumple diferentes funciones en relación con las características del
deporte en el que se utilice y del momento de la temporada en la que se
aplique. Basándonos en estos criterios se puede plantear otra manera de
clasificar las manifestaciones de la fuerza muy difundida en la bibliografía
deportiva:
Ø Fuerza de base: Representa el proceso de entrenamiento orientado a conseguir una
adaptación adecuada del sistema ligamentoso-músculo-articular antes de ser
sometido a un entrenamiento intenso de fuerza. Para su desarrollo, normalmente
se usan cargas de tipo ligero o medio a poca o mediana intensidad de ejecución.
No obstante, este criterio aún siendo de uso general varía en función de la
especificidad del trabajo futuro a desarrollar.
Desde el
punto de vista muscular es fácil comprender que el uso de grandes cargas de
trabajo se ven condicionadas por el entrenamiento previo y la adaptación de los
principales músculos que intervienen en el entrenamiento.
Ø Fuerza de
desarrollo: Corresponde al entrenamiento que permite alcanzar el adecuado nivel de
fuerza de base. Sobre ella se edificará posteriormente los correspondientes
niveles de fuerza especial y técnica. Las características de la fuerza a
trabajar en este tipo de manifestación, varía en función de las etapas
posteriores de trabajo, así, la fuerza máxima servirá como base para el
desarrollo de la fuerza explosiva.
Ø Fuerza de
transferencia: Consiste en los medios de entrenamiento que permiten transformar los
niveles de fuerza base en fuerza específica del deporte en cuestión. Representa
un modelo de trabajo de fuerza fundamental para alcanzar los máximos
rendimientos de la fuerza especial.
Ø Fuerza especial: Representa la fuerza
en condiciones iguales o similares a los de la competición. Es la que lleva al
deportista a los estados de máxima forma condicional de los deportes
dependientes de la fuerza.
6. TRATAMIENTO Y CRITERIOS
PARA EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO
6.1.3. Evaluación de la
Fuerza
Veremos en este apartado
algunas de las pruebas y test que se proponen para medir las diversas
manifestaciones de la fuerza.
- Dinamometría manual
- Test de flexión de brazos: extraída de la Batería Eurofit, para medir la fuerza resistencia del tren inferior. Consiste en aguantar el mayor tiempo posible colgado de una barra con las palmas mirando hacia el ejecutante (supinación) y con la barbilla a la altura de la barra. La experiencia nos dice que puede provocar lesiones en el bíceps.
- Test de posición de brazos en posición horizontal /fondos): mide la fuerza resistencia de los miembros superiores. Colocado boca abajo con las manos apoyadas en el suelo a la altura de los hombros, debe extender el máximo y flexionar los brazos hasta que la barbilla casi toque el suelo cuantas veces puedas. El cuerpo debe permanecer recto en todo momento y realizar los movimientos con continuidad
- Test de salto horizontal: mide la fuerza explosiva del tren inferior y consiste en colocarse de pie detrás de una línea marcada en el suelo y realizar un salto con los pies juntos sin apoyar las manos, midiendo desde el talón atrasado.
- Test de salto vertical (detente vertical): mide la fuerza explosiva del tren inferior. El alumno/a se coloca lateralmente a una pared marcada en centímetros y levanta su brazo más próximo y marca con una tiza hasta donde llegan; a continuación salta y marca en el punto más alto.
- Test de balón medicinal: mide la fuerza explosiva del tren superior (tronco y brazos), aunque influye mucho la técnica de lanzamiento. No se puede saltar en el momento del lanzamiento.
- Test de abdominales en 30 segundos: con los brazos cruzados detrás de la cabeza subir hasta la altura de las rodillas y bajar hasta tocar con toda la espalda el suelo el mayor número de veces.
6.2.Tratamiento para su
desarrollo
En el desarrollo de
la fuerza máxima y la fuerza-velocidad , según Meinel y Schnabel
(1988), se aprecian incrementos elevados año tras año. La pubertad se muestra
como el inicio de un aumento y manifestación más marcado de la fuerza máxima,
especialmente en los varones. La fuerza-resistencia se desarrolla
también favorablemente, pero en menor medida y especialmente en la musculatura
de los brazos. Las diferencias sexuales específicas de los distintos tipos de
fuerzas aumentan permanentemente durante la adolescencia, de modo que en las
niñas no entrenadas sus valores comienzan a estancarse ya hacia los 14-15 años.
Por todo ello, las
recomendaciones que para el desarrollo de la fuerza se realizan dentro del
marco escolar de la Educación Secundaria son las siguientes:
§ No es preciso hacer
un trabajo muy específico de la fuerza especialmente durante el primer ciclo.
Es preferible un desarrollo polivalente.
§ Es preciso que
exista precaución en algunos ejercicios, así como en la correcta posición de la
columna en su realización.
§ Es interesante
ejercitar la musculatura abdominal y dorsal.
§ Durante el primer
ciclo pueden realizarse ejercicios isotónicos de forma concéntrica, con cierta
intensidad pero no más de 15/20 repeticiones. En el segundo ciclo también es
aconsejable los ejercicios concéntricos pero los alumnos/as también deben
conocer los excéntricos e isométricos.
§ Es preferible
utilizar el propio peso como carga. También el peso del compañero o medios
auxiliares de poco peso.
En este apartado cobra especial importancia el conocimiento de los
métodos de trabajo y desarrollo de las diferentes manifestaciones de la fuerza,
así como de los medios a utilizar durante los entrenamientos, por lo que
pasaremos a analizarlos a continuación
6.2.1. Métodos para el
desarrollo de la fuerza
Los métodos de entrenamiento para el
desarrollo de la fuerza los podemos ver en el siguiente esquema :
q Método dinámico
positivo (concéntrico). Se produce fuerza a través de una contracción
muscular isotónica concéntrica, donde el músculo se acorta para vencer una
resistencia y hay movimiento. Mejora la coordinación intermuscular y se utiliza
para deportes técnicos con movimientos balísticos.
q Método dinámico
negativo (excéntrico). Se produce fuerza a través de una contracción
muscular isotónica excéntrica donde el músculo se alarga al vencer una
resistencia y hay movimiento de los segmentos. Se utiliza para deportes que
requieran fuerza máxima.
q Método isocinético. La Fuerza desarrollada es la máxima durante todo el recorrido, debido a la variación de la resistencia. Se utiliza para deportes de fuerza máxima y estructura isocinética (natación, remo, lucha, etc).
q Método pliométrico. Se produce una gran velocidad de contracción muscular, debido a la gran tensión intramuscular creada por un preestiramiento (activación del reflejo miotático).Mejora la coordinación intramuscular, la fuerza reactiva de comienzo y la fuerza explosiva. Se utiliza en deportes que requieran fuerza-velocidad y fuerza-explosiva.
q Método estático
(isométrico). Se crea una gran
tensión intramuscular, aunque el trabajo físico es nulo ya que el músculo
mantiene su longitud y no hay movimiento de los segmentos óseos. Se aplica en
deportes de fuerza máxima y de estructura externa (lucha, judo, etc).
Según Zatsiorsky (1966) los
métodos del entrenamiento de la fuerza se puden clasificar atendiendo a su
carga de la siguiente manera:
- Carga máxima:
1.
Método de esfuerzos máximos:
trabajar con cargas que nos permitan realizar de 1-3 repeticiones, es decir con
cargas superiores al 90% de 1RM.
- Carga no máxima:
2.
Método de esfuerzos repetidos:
trabajar con cargas repetidas y agrupadas en series. Si no llegamos a la fatiga
muscular en cada serie podemos hablar de un método diferente que es el
denominado Método de Cargas Submáximas.
3.
Método de esfuerzos dinámicos:
trabajar con ejercicios a la máxima velocidad con una carga ligera o sin carga.
También podemos
clasificar los métodos de entrenamiento de la Fuerza atendiendo a su
procedencia, obteniendo la siguiente clasificación según Julio Tous (1999):
§
Métodos que provienen de los
Deportes de Fuerza:
·
Halterofilia: arrancada y dos
tiempos
·
Powerlifting: press de banca,
sentadilla y peso muerto
·
Método búlgaro: alternancia entre
cargas altas y bajas
·
Métodos piramidales: ascendente,
descendente, doble, truncada…
§
Métodos que provienen del
Culturismo y la Musculación:
·
Multitud de métodos: prefatiga,
postfatiga, superseries, medias repeticiones, etc.
§
Métodos que provienen de la
Rehabilitación y la Fisioterapia:
·
Electroestimulación: mediante la
colocación directa de electrodos en la piel
·
Isométrico: realización de
contracciones isométricas en determinados ángulos de la articulación. Se
clasifica en lenta, explosiva o funcional (primero concéntrica hasta un tope
donde se vuelve isométrica)
§
Métodos que provienen del
Entrenamiento Deportivo:
·
Pliometría: entrenamiento del
Ciclo de estiramiento-acoplamiento, mediante saltos o acciones que exijan una
estiramiento previo a una contracción.
·
Circuit-training: realizar un
número determinado de ejercicios con un mínimo período de descanso, realizando
de 10-15 repeticiones al 40-60% de 1 RM
6.2.2. Medios de
entrenamiento de la fuerza
A continuación se exponen las distintas
formas que hay para conseguir que mejore la fuerza. Un mismo sistema de trabajo
puede servir para el desarrollo de distintos tipos de fuerza, la diferencia
estará en la variación de las condiciones de trabajo en función del objetivo
que persigamos.
6.3.1. Autocargas
Consiste en el trabajo con el propio
peso corporal, siendo la forma más básica de entrenar la fuerza. Se realiza
mediante ejercicios simples conocidos de gimnasia con una resistencia estable,
que es el peso global o parcial del cuerpo del propio deportista (Ruiz, 1989).
El número de ejercicios es alto (20-40)
y el número de series de 1 a 4. Las repeticiones son más de 8 y hasta 30. No
suelen realizarse pausas entre los diferentes ejercicios o series, al alternar
los grupos musculares que trabajan; si se utilizan serán de corta duración,
oscilando entre los 15 segundos y los 2 minutos.
A este grupo pertenecen ejercicios tan
importantes como las planchas, abdominales, lumbares, sentadilla, triceps, etc,
con múltiples variantes que implican en cada ejercicio a distintos grupos
musculares. Es el medio de acondicionamiento físico muscular más básico, usado
como preparación genérica y recomendado para los principiantes y al comienzo de
la temporada. El valor didáctico de los ejercicios está en:
·
Conocer su ejecución correcta para localizar y ganar
eficacia y hacer segura la práctica.
·
Fórmula idónea para que aprendan en la práctica y
previa información teórica y con dibujos la situación y efecto de los
principales grupos musculares.
·
Sencillez para su trabajo personal, autónomo, por
tanto destacamos su funcionalidad.
·
Conviene realizar ejercicios para los distintos
grupos musculares y alternarlos para no sobrecargar un grupo determinado.
6.3.2. Ejercicios por
parejas
Otra modalidad de trabajo de la fuerza es
utilizar a otra persona como sobrecarga
o resistencia. Es un medio de entrenamiento con carga variable en función del
peso del compañero, pudiendo llegar a ser una carga considerablemente alta.
Durante su realización, un compañero facilita o dificulta la ejecución del
ejercicio, permitiendo su participación en una gran diversidad de posibilidades.
Las acciones posibles y variadas del compañero (oposición, ayuda, misma
ejecución, sobrecarga, etc) pueden dificultar considerablemente la coordinación
de movimientos del ejecutante.
Las personas que van a formar una
pareja, deberán ser aproximadamente del mismo peso, estatura y nivel de fuerza.
También se debe regular el ritmo y dosificación de los ejercicios, vigilando la
ejecución de los mismos (ejemplo: agarre correcto, acción idónea, ritmo de
ejecución adecuado, etc), evitando que su realización se convierta en
competiciones individuales.
6.3.3. Circuitos o
circuit-training
Originarios de la universidad de Leeds
(Inglaterra) por parte de Morgan y Adamson. Se trata de un entrenamiento que
recorre una serie de estaciones dispuestas de forma circular. En la actualidad
el entrenamiento en circuito se orienta hacia el desarrollo simultáneo de la
fuerza unida al de la resistencia necesaria para el deporte, incluyendo las
siguientes variables:
·
Se distinguen dos tipos de circuitos: - De tiempo
fijo
-
De repeticiones fijas
·
Número de estaciones entre 6 y 20
·
Pausas de entre 30-2 minutos entre estaciones y de
2-12 minutos entre circuitos.
6.3.4. Multisaltos
Es un ejercicio de autocarga para las
extremidades inferiores que consiste en “la repetición de un mismo salto o
de un conjunto combinado de saltos” (Bravo, 1985).
Es un ejercicio físico empleado como medio de
entrenamiento para el desarrollo de la fuerza de la musculatura extensora del
tobillo, rodilla y caderas, pudiendo ser considerado como un trabajo de
autocargas. Según la orientación del trabajo, desarrollará la fuerza-velocidad
o la fuerza-resistencia; así pues, cuanto mayor sea el número de saltos, mayor
será la incidencia en la fuerza resistencia o resistencia muscular localizada.
Los saltos se pueden realizar en
carrera, parado, con pies juntos, sobre una misma pierna o alternando la
pierna. También podemos realizar saltos horizontales (cuando el propósito es
ganar distancia) o saltos verticales (cuando lo importante es la altura a
superar o la elevación del centro de gravedad).
6.3.5. Multilanzamientos
Se realizan series de lanzamientos de
balones normales o balones medicinales. El objetivo fundamental es mejorar la
fuerza y coordinación de los miembros superiores, aunque también el tronco y
las piernas pueden ser solicitados mediante su utilización.
Supone un medio de entrenamiento por
excelencia de la fuerza-veloz o potencia, dependiendo del peso del objeto a
lanzar. El lanzamiento de objetos ligeros favorece una mejora de la
coordinación intermuscular, al permitir una mayor velocidad gestual. Por el
contrario, el lanzamiento de objetos pesados tiene efectos sobre la
coordinación intramuscular. También posibilita entrenar la fuerza resistencia,
utilizando objetos ligeros y un volumen de carga elevado.
Se pueden realizar los lanzamientos de
forma individual o por parejas; con una o dos manos desde distintas posiciones
(de pie, sentado, de rodillas, tumbado sobre un plano inclinado); desde la
posición (estático) o con pasos previos.
6.3.6. Pesas o halteras
“Body building”, “halterofilia” y “culturismo”
son sistemas para desarrollar la fuerza en los que se utilizan las pesas como
medio de trabajo. Su gran ventaja es la alta sobrecarga en kilos que permiten
movilizar, adaptándolas a las posibilidades individuales del sujeto y de sus
diferentes músculos. Permiten un trabajo armónico y formativo por la
realización bilateral y simultánea de la mayoría de los movimientos.
Algunas de las
características de este tipo de trabajo son:
·
Primero se trabajan los grandes grupos musculares y
luego los más pequeños.
·
Conviene ir alternando el trabajo de los distintos
grupos musculares (brazos, tronco, piernas) con el fin de permitirles una mejor
recuperación.
·
Es fundamental realizar los ejercicios correctamente
para no adquirir posturas inadecuadas que a la larga puedan provocar lesiones.
Tenemos versiones escolares
para trabajar con halteras, como pueden ser mancuernas con botellas de agua de
½ litro y sobre todo las mochilas, donde se puede graduar el esfuerzo metiendo
o sacando libros.
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